Esta pregunta define el síndrome de cirugía fallida (FBSS), que afecta entre el 10 y el 40% de los pacientes según la serie y el tipo de cirugía. Las causas más frecuentes, en orden de probabilidad: (1) diagnóstico incorrecto preoperatorio (el dolor no venía de donde se operó), (2) nivel incorrecto (se operó L4-L5 y el problema era L5-S1), (3) descompresión insuficiente, (4) hernia recurrente, (5) fibrosis epidural, (6) pseudoartrosis en fusiones, (7) enfermedad de segmento adyacente, (8) factores psicosociales no identificados preoperatoriamente.
El diagnóstico del FBSS requiere revisitar todo el proceso diagnóstico desde el principio — no asumir que la cirugía previa fue correctamente indicada. En muchos casos, la evaluación revela que la causa del fallo está identificable y es corregible. En otros, el tratamiento es multimodal (farmacológico, rehabilitación, estimulación medular) sin nueva cirugía.